Charly García - Canción de Alicia en el país

 

El autor

 

Carlos Alberto Moreno, más bien conocido como Charly García fue el líder de - entre otras precedentes – la famosa banda de rock argentina “Serú Girán”. A partir de 1982 comienza su carrera solista. El cantante que nació el 23 de octubre de 1951 y vivió la dictadura de Jorge Rafael Videla, todavía sigue haciendo música (el último compact disc se publicó en 2009) y dando conciertos hoy en día.

 

 

La dictadura en Argentina (1976 – 1983)

 

La dictadura militar en argentina fue autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, o brevemente El Proceso, y tuvo lugar a causa del golpe de estado del 24 de marzo de 1976, Jorge Rafael Videla volviendose gobernador del país argentino. Este formó parte de la Junta Militar - junto con Emilio E. Massera y Orlando R. Agosti - como nuevo presidente del país Argentina hasta 1983.

 

El resultado de esta dictadura son años de terrorismo y represión: la actividad política para la gente argentina y los derechos de los trabajadores se suspenden, se prohíben huelgas, se disuelven los partidos políticos, se destituye la Corte Suprema de Justicia, se clausuran locales nocturnos, se ordena el corte de pelo para los hombres, se queman miles de libros y revistas considerados peligrosos, se censuran los medios de comunicación, desaparecen miles de personas, se realizan tormentos físicos, fusilamientos, se ocultan cadáveres (“guerra sucia”)…etc. La lista parece no tener fin en la enumeración de monstruosidades que fueron el pan de cada día durante los siete años de esta dictadura.

 

 

El Texto

 

El texto de Charly García “Canción de Alicia en el País” se publicó como uno de los temas del disco “Bicicleta” en el año 1980. La canción está compuesta por el refrán al principio y al final del texto (líneas 1 a 10 y 32 a 43) y además por una estrofa colocada en el medio (líneas 11 a 31) - pero refrán y estrofa se consideran como un conjunto contemplando la letra escrita. Comparándo la forma exterior con otras versiones del texto, en mayoría se ve - aparte de del doble refrán - el texto del medio dividido en dos estrofas. Estas empiezan cada vez con “No cuentes lo que…” (líneas 11 y 21). El título recuerda y, en efecto, se arrima al famoso cuento infantil de “Alicia en el país de las maravillas” escrito por Lewis Carroll.

 

Comenzando con el refrán, el yo lírico se dirige a Alicia, comentándole que el país Argentina no se convirtió en lo que es sin razón alguna. Alicia se va a tener que irse, asesinada, sin poderlo soportar y el juego que tanto le gustaba por fin se terminará. La estrofa a continuación de la canción incluye una detallada descripción de la situación actual de los años 1976 a 1983 - en la canción se habla explícitamente del juego jugado por Alicia - antes de proseguir con una advertencia dirigida a Alicia y de volver una vez más al refrán.

 

El texto de la canción de Charly García está lleno de verbos; verbos en forma del pasado, verbos en forma del presente e igualmente verbos en forma del futuro, cada forma representando tres etapas temporales. Ejemplos son “se acabó” (línea 10), “te asesina” (línea 8) y “no tendrás” (línea 23). La estrofa en medio cambia de la tercera persona singular como en “se acabó” (línea 10) y “ya no hay” (línea 13) a la segunda persona singular y otra vez a la primera persona plural como en “estamos” (línea 17) y “nublarnos” (línea 27) o a través del pronombre “mía” (líneas 17 y 28). En estas formas verbales, el sujeto del texto destaca por un lado como individuo y por otro como parte de la población argentina.

 

El leguaje utilizado en la canción es coloquial y simple. Se parece mucho a un texto escrito para niños. Frases cortas destacan en todo el texto. Si uno no se dedica atentamente al contenido, sobre todo al escuchar o leer el texto por primera vez, el lector más seguro piensa en un cuento para niños – más seguramente la primera asociación es la del famoso cuento de Lewis Carroll – lleno personajes fantásticos y de rico colorido, la gente dividida en buena y mala. En el texto que nos ocupa, aparte de Alicia (líneas 1, 31, 32), hay “morsas”, “tortugas” (línea 13), “el rey de espadas” (línea 20) y “brujos” (línea 25).

 

Las figuras literarias son muchas y diversas. Los juegos de Alicia se extienden por todo el texto, del trabalenguas (línea 7) al cricket (línea 16) al juego en general “que le hacía feliz” (líneas 10, 43). Asonancias, sobre todo concediendo prioridad - de línea a línea o dentro de las líneas mismas - a las vocales “a” e “i” aumentan la musicalidad de las palabras y del texto en general. Ejemplos de asonancia son “a salir / a ir” (línea 3) y “mía / su señoría” (líneas 17, 18). A parte de asonancias se encuentran inversiones como “los inocentes son los culpables” (línea 18) y “el asesino te asesina” (línea 8), anáforas como “el” (líneas 7, 8, 20, 38, 39) e “y” (líneas 6, 9, 37, 40), repeticiones como “trabalenguas trabalenguas” (líneas 7, 38) y “se acabó” (líneas 10, 41, 42, 43), ironía como “juegan cricket bajo la luna” (línea 16), metáforas como “Alicia” (líneas 1, 31, 32) y “el rey de espadas” (línea 20) o intertextualidad como “morsas” y “tortugas” (línea 13) en el texto.

 

¿Quién es Alicia? Alicia, la protagonista hace referencia como metáfora ambigua a la junta militar como a los ciudadanos argentinos. El refrán de “Canción de Alicia en el país” consiste en 10 líneas, pero estas se pueden dividir en dos distintos contextos juntamente con dos diferentes destinarios. Por un lado “Quién sabe Alicia, este país / no estuvo hecho porque sí. / Te vas a ir, vas a salir / pero te quedas, / ¿dónde más vas a ir?” (líneas 1 a 5) Alicia es la gente argentina. Charly García hace recordar a los argentinos con estas letras – por ejemplo empresarios y miembros de grupos civiles - que la dictadura, la formación del gobierno tal como se realizó a principios, fue consentida por ellos mismos y que ellos apoyaron, o sea, fueron parte del golpe militar. Son ellos mismos quienes posteriormente critican la actitud política argentina despues de formar parte de la gente la cual permitió la realización de la Junta Militar y declararse conforme con la presidencia de Jorge R. Videla. Ahora, Alicia no es solamente esta gente, sino que también representa a la oposición – la Junta Militar – con todos sus participantes. Se trata en concreto de ciudadanos argentinos escondidos detrás del poder del gobierno cuales  apoyaron e incluso ejecutaron entre otras muchas cosas, la muerte de sus vecinos y semejantes sin oponer resistencia ni ofrecer ayuda alguna. En estas primeras líneas de inicio de la canción destaca enseguida una primera crítica del autor, quien indaga y señala la causa del desarrollo político fatal. El silencio ordenado dio buen resultado. Alicia representa igualmente a la gente que se verá forzada a exiliarse para salvar sus vidas sin saber cómo ni adonde - pero dejando su corazón en su patria - como a la Junta Militar: “Y es que aquí, sabés, / el trabalenguas trabalenguas, / el asesino te asesina / y es mucho para ti / Se acabó ese juego que te hacía feliz” (líneas 5 a 10). Mientras a la Alicia de Lewis Carroll los trabalenguas la hacen reír, estos aquí en la letra de Charly García indican un método de tortura. Por ejemplo, fue el caso de que durante la dictadura militar se colocaban a secuestrados encima de una mesa para picanearlos en la boca. Este acto también se puede interpretar como prohibición de derecho a la libertad de expresión, omnipresente durante la dictadura militar. Con breve ironía el sujeto que habla en el texto pasa a la inversión aludiendo al fin de la Junta Militar y al “juego que [le] hacía feliz” a Alicia (línea 10). La línea 5 de la canción que se repite una vez más al final del texto y está formulada como pregunta usando signos de interrogaciones, ya también podría referirse a la dictadura como forma de gobierno en general, exigiendo su fin, sea en donde sea. Por otro lado también se puede interpretar como el futuro indeciso de la Argentina.

 

El texto de entre el refrán es una descripción más detallada de los métodos paramilitares puestos en funcionamiento durante la dictadura militar argentina. “No cuentes lo que viste en los jardines, el / sueño se acabó. / Ya no hay morsas ni tortugas. / Un río de cabezas aplastadas por el mismo pie / juegan cricket bajo la luna. / Estamos en la tierra de nadie, pero es mía. / Los inocentes son los culpables, dice su / señoría, / el rey de espadas. “ (líneas 11 a 20) comentan la crueldad de la dictadura. Mientras los señores del gobierno “juegan a cricket bajo la luna” (línea 16) - quiere decir, ejecutan sus medios de opresión a escondidas – Charly García hace hincapié igualmente en “No cuentes lo que viste en los jardines” (línea 11) a un reiterado silencio horrible mientras se disfruta del poder sobre el país: los cadáveres de los asesinados llenan los ríos del país. Las líneas 18 a 20 cambian und vez más la perspectiva a la de Jorge Rafael Videla usando la metáfora de intertextualidad del rey de espadas. Videla, aquí, es el rey de espadas no solo por ser el presidente del país sino por ser un militar hecho presidente. En estas líneas destaca también la ironía en la inversión y versión del rey de espadas – de Videla – de que la gente inocente es calificada como la culpable, el mal y causa de los métodos del Proceso que le obliga tomar medidas. De la primera línea sigue continuamente la misma frase, la inequívoca declaración del fin de la dictadura;  y en la línea 17, el mensaje de que aunque Argentina parezca ser un país perdido, la tierra en el que vive es suya (como la de todos los argentinos). El contenido del mensaje es el derecho de rechazo a subversión y resistencia contra el gobierno. El país les pertenece a ellos, los Argentinos.  Queriendo un cambio y actuando habrá esperanza. El sujeto del texto anima a regresar a la realidad y no quedarse en el trance del miedo, en el sueño que vive el gobierno para ellos contra su voluntad: (líneas 12, 17). Intertextualidad se encuentra una vez más en la línea 13: con “morsas ni tortugas” García se refiere a dos presidentes anteriores de la Argentina. Juan Carlos Onganía y Arturo Umberto Illia tuvieron como apodos “morsa” y “tortuga” – el uno por el bigote que se parecía al de una morsa, y el otro por tomar tan lentas decisiones durante su gobierno -, respectivamente. El primero, Juan Carlos Onganía,  es conocido como dictador represivo a toda forma de pensamiento que fuera interpretada como subversiva (¡“Noche de los bastones largos”, 29 de julio de 1966!). El otro, al parecer, muy buen presidente – elegido democráticamente, gobierno profundamente democrático, intentaba acabar con la corruptela del poder, ha introducido el salario mínimo, justicia social, tuvo medidas progresistas -, pero criticado por su lentitud y por eso considerado incompetente para gobernar. Charly García señala, que estos tiempos de incapacidad o indecisión se terminaron y que es hora de actuar (líneas 13, 17).

 

Las siguientes líneas “No cuentes lo que hay detrás de aquel / espejo, / no tendrás poder / ni abogados, ni testigos. / Enciende los candiles que los brujos / piensan en volver / a nublarnos el camino. / Estamos en la tierra de todos, en la mía. / Sobre el pasado y sobre el futuro, / ruinas sobre ruinas, / querida Alicia.” empiezan igual que las antes mencionadas con la misma intención y además con la intención – igual que arriba – de provocar lo contrario, es decir romper el silencio impuesto por la dictadura y divulgar la verdad (líneas 11 y 21): por un lado lo que de uno mismo fue testigo “en los jardines”, y por otro lo que se encuentra detrás del deslumbramiento del “espejo” - sacar lo oculto a la luz de la oscuridad. De la línea 22 a 23, la perspectiva vuelve a cambiar con una inversión y leve ironía. Los que antes fueron impotentes – los ciudadanos argentinos inocentes – sin poder ni apoyo lo serán de aquí en adelante los opresores del gobierno (líneas 23 a 24). Pero aun así, el sujeto del texto enuncia advertencia y alerta contra otros peligros usando un imperativo que parece a la misma vez un ruego. Charly García usa una última vez – aparte de la que se usa a través del texto entero, la del cuento de Alicia en el país de las maravillas – la figura literaria de la intertextualidad, aludiendo al “brujo” José López Rega que fue un comandante que impulsó a los miembros de la Junta Militar y les abrió el camino para apoderarse del gobierno y del país para someter a la gente a un lavado de cerebro forzosamente (líneas 25 a 28). Con énfasis se repite en la línea siguiente, ésta vez más concretamente con convicción y esperanza: “Estamos en la tierra de todos, en la mía.” (línea 28). A continuación el sujeto del texto une el pasado con el presente. Las ruinas, la cicatriz de la dictadura persistirá en el futuro aunque la herida cure (líneas 29 a 31). En refiriéndose a la Junta Militar con “querida Alicia” (línea 31), ironía destaca por el desastre causado por ella e igualmente se expresa el amor a Alicia como la gente argentina, o sino aún más, el país entero.

 

De aquí vuelve a repetirse el refrán. La única diferencia a la versión de al principio es la repetición seguida de “Se acabó. / Se acabó. / Se acabó…”, una declaración definitiva al fin de la dictadura militar (líneas 41 a 43).

 

La “Canción de Alicia en el país” no se limita a ser un texto simple e infantil, como inicialmente parece, sino que es un texto inteligente y lleno de informaciones referentes a la dictadura militar argentina. Como el Proceso incluía la censura de medios de comunicación y todo lo que se interpretaba como pensamiento subversivo fue sancionado con peligro de perder la vida, la gente tuvo que encontrar medios para transmitir los mensajes de una manera disimulada. Charly García con Serú Girán ha logrado escribir textos como este que explota estos medios criticando, describiendo, declarando, rogando, aclarando, mandando…etc. La ambigüedad de sus metáforas como instrumento principal, son extraordinarias e inteligentes de manera que lograron engañar al gobierno. Sin textos como estos tal vez la gente argentina no estuviera preparada para el revolucionario derrocamiento del gobierno en el año 1983.

 

Autor: Natalia Almuiña Fernández